Christian A. Estay-Niculcar's research blog

Espacio de reflexión personal dedicado a la investigación aplicada cuando se vincula la ciencia proyectual con la disciplina informática, y se aplican al desarrollo de las personas y de la gestión empresarial.

#Interoperatividad: ¿de qué hablamos? … REALM, disclosing, sustantivo, sinergia, verbo, adjetivo, framework, plan – #gobiernoelectrónicoec @AdmPublicaEc

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Una de las palabras más comunes hoy en día en el mundo del gobierno electrónico es: interoperar. En este post se presentan varias congruencias e incongruencias sobre su uso que muchas veces va más allá del hecho técnico y por lo mismo debe preocupar más por ser un hecho socio-cognitivo. Pero más allá de que la expresión, palabra o noción, es interesante, es porque en Ecuador desde Mayo del 2014 se le declara como estrategia principal y esencial de gobierno electrónico (ver Plan Nacional de Gobierno Electrónico 2014-2017 de Ecuador, http://www.gobiernoelectronico.gob.ec/descargas) y es el motivo por el cual requiere análisis más prolijo y detallado. No pretendo hacer un resumen de temas muy vistos, ni una escolástica del tema, sino más bien invitar a ver un poco más allá de la muchas veces pobre visión computacional con que se le trabaja. Este post, acoto, eso sí se mira desde la óptica de gobierno electrónico institucional, tecnológico y de gobernanza usado en Ecuador y, por lo mismo, poco frecuente.

 

Integrar versus interoperar

Muchas veces se usan indistintamente.

  • Integrar es algo muy abstracto en un primer análisis. Integrar podría tratarse de juntar varias piezas y hacer de ellas un todo o algo coherente. Es unir algo a otra cosa para formar parte de esta cosa o algo mayor. Vista así, la integración significaría que, por ejemplo, varios sistemas (sistema en un sentido amplio, no solamente limitado a la idea de sistema de información o de sistema informático -computer-based information system-) se incorporan o unen entre sí o se unen a un sistema central para formar un sólo sistema, y si bien estos sistemas como partes se mantienen separados, trabajan en conjunto para un buen funcionamiento individual y total. Se necesitan para funcionar. La idea de unir cosas proviene del hecho de que sistemas independientes deben unirse para que funcionen bien.
  • Interoperar es unir una cosa a otra para formar un todo homogéneo . Visto así, la interoperabilidad se trataría de que varios sistemas que existen y pueden operar sin necesidad de otros, comparten cosas para que su interoperación añada un valor agregado a su operación, sin olvidar que los sistemas interoperables son sistemas que pueden trabajar juntos, pero pueden permanecer como sistemas separados, y siempre se unen por el principio de intercambiar algo, por ejemplo: datos. La idea de homogeneizar proviene del hecho de que al interoperar se realizan acciones de igualar elementos lo cual optimiza el trabajo no sólo de los sistemas independientes, sino de los beneficios que se obtienen.

 

Interoperar: del dato como recurso compartido, al dato como recurso no tan compartido

Interoperar es frecuente en gobierno electrónico porque se trata de compartir algo que no es compartido: el dato. Desde los orígenes maduros de la informática y la computación, allá por los 60s del Siglo XX, cuando los sistemas administradores de bases de datos cobran fuerza, y los modelos conceptuales de datos surgen como elemento organizador importante de la información y por tanto de los datos, se sabe que el dato es un recurso compartido. De ahí que viene la idea de tener modelos de datos compartidos y bases de datos unificadas. Por supuesto esto es ideal, y las cosas no han salido así. El mundo privado a esas alturas ya había sufrido la producción de sistemas informáticos “isla”, o sea, que no compartían nada, ni estándares ni datos, se repetían soluciones y datos, se usaban tecnologías distintas, y, además, las unidades funcionales de las empresas no compartían datos por el simple hecho de que “los datos son míos”. El mundo público sufrió el mismo proceso. Algunos dicen que fue al revés, pero el hecho histórico y económico, es que el dato no era un recurso compartido … hasta el día de hoy. Lo que se perdió fue la gran economía de escala que implica compartir datos. Miles de aplicaciones se desarrollaban manteniendo sistemas informáticos que usaban datos muchas veces repetidos en una misma organización, con los gastos de almacenamiento y procesamiento que ello genera.

Pero ¿qué ocurre cuando realmente compartimos datos? La integración y la interoperación es más sencilla, expedita y barata. El dato es algo conocido, homogéneo y homologado. Al interoperar, por tanto, los datos no son de nadie, o más bien, según cómo se mire, son del cliente o del ciudadano, o más en general, son de las personas y no de las organizaciones, y por lo mismo, si somos custodios de ellos por potestad de un acuerdo, contrato, o convenio, debemos usarlos para facilitar la vida a quien nos cedió su uso, almacenamiento, procesamiento y distribución. Es un contrato social, en su sentido clásico, pero con el parámetro de que no podemos obtener ganancias de algo que no es propio. Tampoco nos compliquemos con filosofía política, sino que quiero decir que al interoperar se tiene la posibilidad de hacer algo mejor que antes.

Dicen que cuando una organización parte del principio que el dato es un recurso compartido, la interoperación casi no tiene sentido, pero cuidado, no confundir el hecho técnico del hecho socio-cognitivo. Me explico. Técnicamente es aceptar que tenemos sistemas “isla”, pero no queremos seguirlos produciendo y por ende si un sistema ya tiene algo que otro sistema precisa, sería absurdo, no “pedírselo” prestado para usarlo, pero sin sacar copias de esos datos. Cuando sacamos copias, caemos en la mentalidad errada de replicar todo. En el mundo de lo público a nivel presencial, es pedirle al ciudadano que saque fotocopias de documentos para un trámite, en el mundo de lo público a nivel digital, es crear copias digitales de los datos. Acoto que no discutiré de las bondades de replicar y duplicar datos en sentido de seguridad, sino que me centraré en el acto de concebir un sistema con un diseño centrado en las personas y no en las fortalezas de un sistema del tipo que sea. Así vemos que por un lado el hecho técnico nos permite acceder con facilidad a un dato que ya existe y no molestamos a nadie con “sacar copias”, y por otro lado tenemos hecho socio-cognitivo de pensar que si hay un dato por algún lado que nos sirve, no seamos ilusos con no pedirlo y usémoslo de una vez. Acá lo más difícil es tener la capacidad de pensar en usar cosas existentes y la capacidad de pensar que el dato lo puedo y DEBO facilitar.

Con relación a lo último, es importante aclarar que el único dato a no interoperar es aquél que una persona no facilita como son los datos personales o íntimos, o que simplemente decide que no sean compartidos, ni siquiera almacenados por terceros, como el propio gobierno. Un ejemplo clásico es cuando cedemos datos a un banco o a un gobierno.  Casos emblemáticos a nivel de gobierno electrónico, en general, es cuando el gobierno es custodio de datos o, en particular, cuando la persona decide qué datos decide que un estado conozca (caso de Estonia).

 

Interoperar: layers de interoperación

La interoperabilidad hoy en día no es un hecho técnico. La interoperabilidad hoy en día es un sistema de mecanismos y dispositivos técnicos y no técnicos. La suma organizada y planificada de ellos ha dado lugar a los llamados framework. Framework o marco de trabajo suele ser el término con que el “mundillo” de la informática intenta dar una forma organizada a la suma de varios términos que surgen desde el mundo de la informática o de la computación.

De lo leído antes y por supuesto de la abultada literatura, ya es claro que existe una interoperabilidad técnica, pero hay otras más. Quiero recalcar la cuestión de que por suerte la interoperabilidad es un tema del cual se escribe mucho, pero hay poco variedad intratemática. Esto se debe a que no hay un corpus teórico al respecto, sino más bien casos donde basta con una pequeña diferencia entre un caso y otro para que se escriba del tema. Por eso hay mucho texto, pero poca disciplina (sabiendo que los teóricos pueden criticar esto, pero es una cuestión de análisis bibliográfico).

Si los sistemas organizacionales y sistemas socio-técnicos naciesen con una visión organizada y planificada, todos los recursos nacerían compartidos, y además homogeneizados y homologados. O sea, nacerían con una estructura descriptiva común y compartida. Pero no es así. Y luego de años de que nada sea compartido y común, aunque lo sean, genera un ecosistema desordenado.

Así la interoperabilidad es simplemente responder a la idea de “organicemos” un poco las cosas, pero aprovechemos de ganar valor añadido, y explotemos una interoperabilidad abierta pensando y actuando de forma colaborativa. Y pensando así tenemos un ecosistema de interoperabilidades, cuya modelo de relación y organización da lugar a un framework y cuya proyección en el tiempo da lugar a un plan de interoperabilidad.

  • Interoperabilidad técnica: es la más frecuente y busca la congruencia técnica de sistemas tecnológicos. A nivel computacional da lugar a crear tecnologías como los llamados Buses Gubernamentales que permiten transferir datos a ser compartidos.  Este “Bus” permite que mediante una conexión, un dato o un conjunto de datos, sea accesado por varios sistemas técnicos (el caso opuesto es la conexión punto-a-punto, donde por cada acceso se crea una conexión, lo cual incrementa costes de infraestructura y de operación como mínimo).
  • Interoperabilidad semántica: es, por así decirlo, la que permite que un dato almacenado en un sistema con un formato o descripción pueda ser compartido por otro sistema que lo tiene en un formato o descripción distinto. Su solución es tener un catálogo unificado de datos, pero como suelen no existir o son costosos, sea crean tecnologías que permiten unificar la información de los datos, o los llamados meta-diccionarios. Igualmente esto requiere criterios uniformes de nomenclatura. Se trata de una interoperabilidad que busca congruencia en el lenguaje a usar.
  • Interoperabilidad organizacional: es la más difícil pues requiere que una organización opere bajo la idea de compartir datos, y por ende, que las personas que laboran en las organizaciones compartan las cosas. Es complejo y difícil y requiere un cambio cultural y organizacional. Es buscar congruencia en metas y procesos (internos, externos, públicos y privados).
  • Interoperabilidad jurídica: es la que intenta regular el hecho de compartir la cosas, y además la que busca que las normas que lo impiden evolucionen. Es compleja porque muchas veces las disposiciones que impiden compartir datos o información están al día de hoy dentro de complejas estructuras administrativas y jurídicas que entrampan cualquier cambio. Se trata de una interoperabilidad que busca congruencia en leyes, regulaciones y normas.
  • Interoperabilidad política: es más un tema de contexto que una categoría de interoperabilidad, pero conviene introducirla de esta última manera pues define un espacio de decisiones y acciones a tomar. Tanto a nivel público como privado requiere la disposición a interoperar. Al ser la interoperabilidad un tema estratégico, es normal que su impacto estará en directa relación con el apoyo político que reciba. Siempre se ha dicho que una estrategia sin el apoyo de la alta dirección, es un fracaso. Con la interoperabilidad es lo mismo. Por eso se considera que esta interoperabilidad debe ser previa a la técnica ya que se trata de congruencia en intenciones.
  • Interoperabilidad social y cultural: es la que surge por extensión ya que mientras todas las previas van a los actores operativos y a las decisiones de las organizaciones, esta interoperatividad va a los colectivos sociales. Aquí es una cuestión pública y privada, un asunto cultural y antropológico. Es cuando las personas “de la calle” saben que existe un principio y una estrategia de interoperatividad y exigen que se use pues abarata costes. Resulta no ser tan compleja, especialmente con las generaciones recientes de niños y jóvenes que han nacido sabiendo que la información se comparte y el problema es atender esta creciente necesidad y exigencia donde las fronteras no existen. Por lo último se le considera una congruencia en la forma de ver la vida.
  • Interoperabilidad cognitiva: es una interoperabilidad poco conocida ya que alcanza aspectos de cambio en las estructuras mentales de las personas. Se trata de cómo los datos pueden ser interpretados y usados por profesionales y no profesionales. Es cuando una persona es capaz de concebir relaciones sin las fronteras físicas, que pueden seguir existiendo al nivel de “mundo real”. Se puede decir que debería ser la primera interoperabilidad a abordar ya que con esta interoperabilidad, el resto es más sencilla. No es una panacea, pero como todas las cosas, de ser la primera todo sería más fácil, pero al parecer es la última que se percibe cómo útil. Es una congruencia en cómo pensar y percibir el mundo.

Esta categorización deviene de cómo la interoperabilidad se ha ido estudiando y viviendo. Obviamente como muchas cosas, parte de las reflexiones que surgen de “ver las cosas” y claramente vemos los hechos técnicos, para luego ir reflexionando y descubriendo que hay otros niveles de análisis. Esto ha hecho tardió darse cuenta de que lo primero es ir a la persona.

Otro tipo de categorización, según se desprende del último párrafo, proviene de una visión más sistémica. A diferencia de la categoría previa donde la interoperabilidad va resolviendo “cuestiones” que se van descubriendo, esta categoría apunta a lo que debería abordarse desde un inicio, siendo más bien un eje de actuación, una forma de ver la interoperabilidad que una forma de proceder ante la eliminación de la no-interoperabilidad. Por eso se puede decir que es un REALM (un territorio, un campo de conocimiento, ver http://www.thefreedictionary.com/realm ) que pronunció desde una perspectiva epistemológica. Así hablamos cinco interoperabilidades.

  • Interoperabilidad Retórica: aquí la interoperabilidad se centra en el lenguaje a usar, que debe buscar la unificación, la unicidad, usar un lenguaje inclusivo de todos los componentes organizacionales, culturales, y sociales, incluso los jurídicos. Es una congruencia en el lenguaje organizacional, social, jurídico, etc.
  • Interoperabilidad Epistemológica, aquí la interoperabilidad se centra en que el mundo está relacionado y por tanto todo debe estar relacionado y conectado. Es una congruencia hacia un mundo relacionado.
  • Interoperabilidad Axiológica, aquí la interoperabilidad se centra en que comparten iguales valores y principios, o sea, cuando se busca el bien colectivo a través de la compartición y colaboración. Es una congruencia en valores, intenciones y metas.
  • Interoperabilidad OntoLógica, aquí la interoperabilidad se centra en que el dato, la información, y los procesos son compartidos y es lo que debe importar al momento de compartir y colaborar. Es una congruencia en ver un mundo compartido y colaborativo.
  • Interoperabilidad Metodológico, aquí la interoperabilidad se centra en que todo el proceso de concebir sistemas nace de que deben estar interoperando como parte de sistemas integrados, que a su vez interoperan y así sucesivamente. Es una congruencia en los procesos de diseño de las soluciones y los sistemas.

Más allá de categorías, estas categorías buscan distinguir tipos de interoperatividad, y organizarlos, primero relacionándolos en un framework y luego estableciendo un plan de trabajo para conseguir los tipos de interoperatividad que interesan.

 

Interoperar: sustantivo, verbo y adjetivo

Este punto parece poco sustancioso para una discusión que parece técnica y de análisis organizacional. Pero no lo es si define una forma de hablar del tema. La dejé al final porque de lo anterior se infiere su múltiple uso.

  • Sustantivo interoperatividad. Alude al hecho como proceso. Es decir, a que es un proceso de madurez continuo. A, cómo he indicado, un hecho técnico o un hecho organizacional, por ejemplo.
  • Verbo interoperar. Alude a las actividades que se implican, como: conectar, compartir, colaborar, interactuar, transaccionar, etc.
  • Adjetivo interoperable. Alude a la distinción que gana un sistema cuando comienza a interoperar, pues se hace interoperable. También alude a los procesos de diseño, cuando se dice que se sigue un proceso de diseño de sistemas que mejora la interoperabilidad.

 

En síntesis: un ecosistema sostenible

No quiero concluir, sino dar espacio a más ideas. Por ahora puedo decir algunas cosas.

Interoperatividad es un proceso de construcción basado en compartir y colaborar. Su uso está masificado y se confunde con muchas cosas, como integrar o conexión punto-a-punto.

Interoperatividad técnica no necesariamente es el fin último ni el medio para conseguir interoperar. Parece ser que la interoperabilidad más cercana a la persona es la que más debe preocupar. La dimensión o categoría técnica puede conseguirse, pero puede dar lugar a absurdos institucionales donde, por ejemplo, se construyen buses pero se usen para fines privativos de los datos, para institucionalizar la propiedad del dato que pasa del almacenamiento como forma de poder, a una forma de poder basado en la potestad de transmitir los datos.

El mayor de problema de la interoperabilidad, interoperar y ser interoperable es la sostenibilidad que requiere esfuerzos técnicos, económicos y organizacionales continuos ya que basta con que alguien “decida” no interoperar para volver atrás. Y por eso es importante:

  • diseñar sistemas que se basen en la interoperatividad y al mismo tiempo sean interoperables, y eso requiere profesionales con capacidad de construir soluciones que interoperen.
  • trabajar en equipo, no solamente a nivel de cuerpos técnicos, sino a nivel de altos directivos, y eso requiere una visión estratégica, un karma, una visión de estado.
  • producir sinergias, primero pensando en conseguir ahorros y beneficios muchas no vistos hoy en día, y segundo abriendo espacio a nuevas sinergias que permiten innovaciones, emprendimientos y, como dicen Espinosa, Flores y Dreyfus ‘disclosing new worlds’.

 

—— Post relacionados

– La #interoperabilidad y porque el #gobierno y el servidor público deben interoperar – http://www.christianestay.com/2014/09/la-interoperabilidad-y-porque-el.html – Septiembre 27, 2014 -.

– El REALM de Action Research – https://cestay.wordpress.com/2011/03/24/investigacion-accion-en-sistemas-de-informacion-c-el-r-e-a-l-m-de-action-research-13-enfrentando-la-vastedad-de-conocimiento-de-un-metodo-de-investigacion-cualitativo/ – Marzo 24, 2011 -.

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