Christian A. Estay-Niculcar's research blog

Espacio de reflexión personal dedicado a la investigación aplicada cuando se vincula la ciencia proyectual con la disciplina informática, y se aplican al desarrollo de las personas y de la gestión empresarial.

La #innovación desde un sentido #crítico, #etnometodológico y #hermenéutico o ¿Sabemos de lo que hablamos cuando usamos la palabra “innovación”? – #innovation

Fuente: http://comunidad.iebschool.com/juanpablogobbi/files/2014/05/innovacion1.jpgABSTRACT

Do we know what we mean when we use the word “innovation”? This is basically a question that we should ask ourselves many times and that intellectual exercise from time to time we make it to find a stable and sustainable response from solid foundations. But forget it, and let go by the colloquial use of the term sense of innovation or anecdotal evidence daily that lets you use the terms as if it was common sense but in the background are not. This paper points to this issue. From a critical, ethnographic and hermeneutic epistemological sense and in that personal sense, reflections on the use of the term innovation are discussed. The resulting letter, written in experiential way, is a contribution to the still drawings in qualitative research studies, and a complement to formal studies in innovation, and in short is to provide a new forum for ideas on innovation at a time when the charge current term as a pillar of contemporary change and personal, national and business development.

Keywords: innovation, ICT, hermeneutic, epistemology, critical studies, etnomethodology

RESUMEN ¿Sabemos de lo que hablamos cuando usamos la palabra “innovación”? Esta es en el fondo una pregunta que muchas veces deberíamos plantearnos y que por simple ejercicio intelectual de vez en cuando debemos hacerla para buscar una respuesta estable y sostenible desde fundamentos sólidos. Pero lo olvidamos, y nos dejamos llevar por el sentido coloquial del uso del término innovación o por la evidencia anecdótica cotidiana que permite usar los términos como si su sentido fuera común pero que en el fondo no lo son. Este escrito apunta a esta cuestión. Desde un sentido epistemológico crítico, etnográfico y hermenéutica  y en tal sentido personal, se exponen reflexiones sobre el uso del término innovación. El escrito resultante, redactado en modo vivencial, es un aporte a los aún acotados estudios en investigación cualitativa, y un complemento a los estudios formales en innovación, y en suma viene a aportar un nuevo espacio de ideas sobre la innovación en momentos en que el término cobra actualidad contemporánea como un pilar del cambio y del desarrollo personal, nacional y empresarial.

Palabras clave: innovación, TIC, hermenéutica, epistemología, estudios críticos, etnometodología

 

1.- Introducción.

“Soy una persona emprendedora. En mi anterior trabajo, donde era asesor de la alta gerencia, le decía a mi jefe, por supuesto un alto ejecutivo bancario, que usemos tarjetas para realizar más operaciones bancarias. Por eso soy innovador. Siempre estoy así proponiendo innovaciones.”

Esta es una frase que escuché este año (2014) en una entrevista de trabajo. No la dijo alguien cualquiera, sino una persona con postgrados y además profesor de postgrado. Al debatir la idea con quien la enunció, quedó claro que no se hablaba de una innovación, sino de una propuesta de salto tecnológico y de puesta al día en un mercado maduro en el uso de tecnologías.

La frase, podrán decir muchos de los lectores de este escrito, tiene un contexto y un sentido, pero en un sentido lato, muestra que algo está fallando.

Ahora bien, esta experiencia llevó a plantearme varias preguntas:

  • ¿estamos realmente comprendiendo el sentido de la innovación?
  • ¿vemos la diferencia entre innovación y actualización tecnológica?
  • ¿cuándo somos innovadores y, cuándo somos consultores tecnológicos?
  • ¿sabemos distinguir entre ‘tecnificación’ o automatización de un proceso versus innovación?
  • ¿se comprende que usar las TIC no es ser innovador, ni tampoco se trata de innovar en procesos?
  • ¿hasta donde estamos reduciendo la brecha digital y no estamos innovando?

Ahora bien, no son todas las preguntas que me hice. Fueron más. Pero lo más importante no era tanto saber si la frase era o no cuestionable, ni si podían plantearse 5 o 100 preguntas.

La cuestión es poder reflexionar en si tenemos respuesta clara para al menos una de ellas, sin caer en:

  • posturas ideológicas (pues innovación implica pasiones muy fuertes basados en principios a veces no tan claros o confusos, por ejemplo, cuando de trata del origen cultural de la innovación o cuando de trata de seudo-conceptos nuevos que se quieren “vender” como innovaciones) o,
  • definiciones instrumentales (acordes a los intereses de diversos actores que usan la innovación como parte de su accionar, muchas veces con base o fondo político o económico).

Pensando en esto, y asumiendo que nadie es dueño de la noción de innovación, he creído adecuado plantear algunas reflexiones sobre lo que se entiende por innovación.

Así, desarrollo este escrito en un sentido crítico, etnometodológico y hermenéutico, y por eso tiene ese carácter personal y en primera persona con que lo he redactado.

Lo hago así pues la innovación posee pocas bases fundacionales estables que no van más allá de los estudios de Schumpeter o de Drucker. Esto no quiere decir que ellos sean fundadores de un campo de estudio formal y estable, sino que hay una base fundacional.

No puede refutarse el hecho medible de que hay muchos escritos con grandes listas de consejos y buenas prácticas de innovación, o estudios, etc. que no paran de salir. Pero igualmente no puede objetarse que  al observarlas y revisarlas longitudinalmente o en el tiempo, existen o hay pocas ideas centrales o nucleares, y muchas veces confundidas con ideas como emprendimiento o desarrollo tecnológico.

Ante esta situación, este escrito considero que hace aportaciones a la luz de la bibliografía: investigación cualitativa y fundamentos de la innovación.

  • Investigación Cualitativa. El escrito resulta ser un documento que aporta un caso más de investigación cualitativa, al aportar una discusión crítica, fundada en observaciones etnometodológicas y tratado en un discurso que se reconstruye hermenéuticamente. No es que sean pocos los trabajos de este tipo, pero no son muchos en el sentido epistemológico con que lo hago.
  • Fundamentos de la Innovación. Se aportan ideas para cimentar o fundar algunos principios sobre lo que deberían ser los pilares de la innovación.

Con relación al impacto contemporáneo sobre la innovación, el documento se origina en un momento en que aún la innovación sigue siendo de alto interés. Este interés se aprecia creciente ya que cada vez más se le observa como uno de los pilares que dinamitará, tanto la economía para conseguir su desarrollo y crecimiento, como el cambio en las estructuras socio-económicas que permitan un mejor vivir a personas, naciones y empresas.

Acoto, que este escrito, como artículo divulgativo, tiene como objetivo el aportar reflexiones desde la práctica y la teoría acerca de cómo estamos ahora construyendo la innovación en el Siglo XXI. En ningu´n caso pretende ser un tratado o una síntesis o una agenda sobre la innovación. Tengo la esperanza de que la innovación no quede en fósiles conceptuales, sino de poder innovar el concepto:

  • desde la propia innovación conceptual de las ideas (creando nuevas nociones de innovación y no seguir “vendiendo el agua tibia” repitiendo y reformando las primeras ideas sobre innovación y que re-escribimos como si fueran nuevas ideas); y,
  • desde formas innovadoras de planteamiento (como el planteamiento crítico, etnometodológico y hermenéutico que da origen a este documento).

El documento se organiza bajo una estructura tradicional de documento “científico” si bien creo debemos buscar nuevas formas de exponer ideas de innovación:

  • consideraciones metodológicas,
  • reflexiones,
  • conclusiones y,
  • bibliografía.

 

2.- Consideraciones metodológicas.

Si me piden dar las bases meteorológicas de este trabajo, basado en la observación del uso del término innovación, y de la lectura de muchos escritos sobre el tema, puedo decir que es un trabajo que se sitúa dentro del campo de la investigación cualitativa (Myers, 2014): es un escrito basado en observación participante, revisión de documentos, y lo que busco es comprender mejor el proceso de uso de la noción de innovación.

Según Myers (2014), un estudio cualitativo debe tener una perspectiva filosófica, y por lo tanto, analizando la historia de cómo surgen las ideas del escrito, situó el escrito en la perspectiva crítica. Esta perspectiva es válida del momento que considero que el término innovación se construye y re-crea continuamente desde su propio uso y del análisis crítico de su uso, aunque existen fundadas y documentadas razones de que el término tiene un origen que podría considerarse estable y sólido (Estay, 2013).

Según esta última fuente (Estay, 2013), el termino innovación se produce y reproduce por su uso en sociedades y personas, pero sin una reflexión de cambio a pesar que eso se pide a la innovación. Aún más, la innovación ha constituido un espacio económico que ha definido reglas que terminan poniendo férulas al proceso de innovación, el cual busca consigue lo opuesto a o que debería ser: procesos creativos, participativos y abiertos socialmente.

Esto último me permite decir que la innovación ha constituido un espacio normado que aliena los propios procesos de innovación a los intereses de estados o sectores económicos, o porque simplemente se usa como excusa argumental y política para crear un estatus quo que:

  • (a) justifique pedir a las personas que creen innovaciones cuando es la propia política quien ha mostrado insuficiente para dar soluciones a prácticas fracasadas de democracia las cuales a su vez han creado grandes separaciones socio-económicas y han dejado a una clase media agotada y sin opciones de desarrollo; y
  • (b) orquesta políticas que dejan a las empresas con la responsabilidad de crear negocios dentro de una economía actualmente degradada y cuyos actores -reguladores y ejecutores- no pueden mejorarla y tampoco se aprecia que tengan los valores organizacionales y sociales que les permitan generar la confianza y el liderazgo que requiere la política y la economía ante la innovación.

Hay que generar reflexiones que emancipen el término innovación de su actual uso que:

  • por un lado, porque no hay claridad en los fundamentos conceptuales de la innovación (pues raras vez se intenta saber quienes ha hablado por primera vez de innovación); y,
  • por otro lado, estamos ante una idea de innovación constreñida por sistemas políticos, económicos, legales y empresariales.

¿Cómo romper esto? Es lo que se busca, crear rupturas, aunque no dependerá de las conclusiones de este artículo, sino de las reflexiones que surjan del lector.

Las observaciones en las que me baso se fundan en muchas horas de clases de pregrado y de postgrado en innovación y tecnología; muchos años dirigiendo proyectos de informática organizacional y de informática de negocios; muchas horas de entrevistas a profesionales de las ciencias administrativas y de negocios, y de tecnología; y, muchos años leyendo libros, blogs, prensa y panfletos sobre innovación .

Cuando digo muchos años, es siempre más de 10 años y cuando digo muchas horas, es siempre más de 1000 horas; y cuando digo muchos textos, es siempre más de 400. Pero no interesan estos números, sino que siempre todas estas actividades se han realizado paralelizando actividades académicas con actividades profesionales, lo cual ha configurado una forma de observar basado en el enfoque action-research (o acción-investigación) -Estay, 2007 y 2008-.

Esto no quiere decir que todas las observaciones usadas en este escrito sean del tipo action-research, sino que se han dado en un espacio de trabajo profesional, tanto con investigadores como con ingenieros, y en este sentido se ha configurado esta observación como una etnografía observante de la vida profesional (asimilable a la idea de etnometodología -Denzin y Lincoln, 1994-).

Esto configura que el uso de la idea de innovación proviene de considerar el término como un método (proceso de innovar) y un instrumento (innovación) con los cuales las personas, la sociedad, y las organizaciones se relacionan usándolos a diario en sus acciones, conversaciones y decisiones.

En cualquier caso, yo soy parte de ese proceso, lo quiera o no. Tanto como alguien interesado en el término y su uso, como ciudadano del mundo que me veo rodeado de su uso.

Así planteo que las ideas de este escrito y su generación han seguido un proceso hermenéutico donde:

  • por un lado, se observa la innovación como un evolutivo ajeno a mi experiencia; y,
  • por otro lado, se observa la innovación como un evolutivo que afecta mis percepciones.

Esta hermenéutica de distancia en el sentido que plantea Ricoeur (Denzin y Lincoln, 1994), posee un nuevo nivel de análisis, pues el mismo escrito se re-genera hermenéuticamente. Esta doble hermenéutica es natural a cualquier escrito y por ello se acepta su existencia. Esta existencia del doble ciclo, produce una dialéctica de buscar una síntesis, pero que prefiero sea crítica en el sentido de generar nuevas síntesis. En este escrito espero invitar a buscar nuevas síntesis o no buscar ninguna aún.

Así puedo concluir esta parte metodológica, indicando que yo observo este fenómeno de la innovación, como el de un término evolutivo pero con una idea clara en su origen y que se ha mantenido tanto en las primigenias ideas de Schumpeter (1978) como en las posteriores de Drucker (1994): la búsqueda del cambio de las estructuras económicas y el desarrollo de las personas y las sociedades hacia un buen vivir y un progreso económico.

 

3.- Reflexiones.

Aquí expongo algunas reflexiones acerca de cómo se aprecia y usa la innovación, incluso acerca de cómo no se usa.

 

3.1.- Innovación rompedora de relaciones políticas: Democracia como innovación.

Es frecuente escuchar en muchos textos académicos que es posible innovar en el espacio de la gestión pública.

Al ver la literatura y las cosas que se plantean como innovaciones, se aprecia que en muchos casos hay fuerte automatización de procesos hechos en papeles y pensados para que operen dentro de costosas  estructuras de funcionarios que autorizan y dilatan trámites.

Si se hurga de forma más fina, en estos casos, las innovaciones son más bien escuálidas, pues si sacamos todo lo que es automatización, desaparecen muchas cosas: la gestión pública no había innovado.

Otra fuente de aparentes innovaciones públicas se relaciona con la optimización de procesos. Esta optimización se basa en reducir y eliminar trámites muchas veces engorrosos o innecesarios. Las tecnologías además esto último lo facilitan. Pero ¿en realidad hay innovación o simplemente es eliminar lo innecesario o automatizamos la burocracia?

En todos estos casos no veo innovaciones, sino aplicar sentido común, ganas de reducir trámites y meter automatizaciones en procesos burocráticos y muchas veces obsoletos.

Empero, donde si hay innovación es en la introducción de equipos de innovación en el sector público. Ahí realmente hay innovación organizacional. El cuidado aquí es que quienes estén a cargo de estos equipos sean innovadores y no funcionarios con visión corta del cambio y de las posibilidades que pueden darse, o temerosos de perder sus cuotas de poder: “mal que mal, innovar es desintegrar el poder“.

Acoto que sí  posible innovar a nivel de Democracia y de Gobierno, y esto si es más conocido cuando se habla de usar las redes sociales como medio de conectar y acercar el gobierno con las personas, los votantes y los propios funcionarios.

En estos casos si hay posibilidades de innovaciones, pero no en el uso de redes sociales, sino:

  • por un lado, en construir ciudadanos más participativos y exigentes y,
  • por otro lado, en construir gobiernos dispuestos a reaccionar ante las exigencias de las personas.

Si se avanza en alguno de los puntos previos, se podrá innovar notoriamente en materia de rupturizar la democracia, no de automatizar relaciones ciudadano-gobierno ni de imponer modelos académicos de democracia en redes sociales usadas como extensión de relaciones humanas.

Esta ruptura vendrá de que ciudadanos y políticos estén dispuestos a cambiar la forma de su accionar dentro de un estado y el modelo de gobierno que los relaciona. Se trata de que unos y otros estén dispuestos a relacionarse de formas distintas, por ejemplo, en pasar de la simple relación votante-político hacia una dualidad persona-ciudadano y persona-político.

 

3.2.- Innovación rompedora de relaciones conceptuales de orden: innovación entre utopía y distopia.

En un sentido muy conceptual, la innovación aparece para romper la relación entre utopías y distopías. No se trata de un discurso filosófico, sino de que la innovación altera esta relación.

Mientras utopía alude a un mundo real donde todo es perfecto, distopía alude a un mundo apocalíptico, de pesadilla. A nivel de literatura ambos términos aluden a géneros literarios, en cuyas obras la tecnología aparece:

  • como un medio hacia la utopía de un mundo mejor, interconectado y colectivo donde el conocimiento une a las personas, donde la tecnología no determina la sociedad, sino que hace emerger relaciones nuevas mostrando nuevas estructuras, y donde la sociedad define la tecnología.
  • como una base de mundos distópicos, donde la tecnología controlada por el hombre o con “vida propia” da paso a mundos apocalípticos.

Siempre decimos que la innovación cambia conceptos, pero nunca explicamos cómo ocurre y cómo se reconfiguran los conceptos. Por tanto, ¿donde está la innovación o qué aporta en este caso?

La innovación permite recrear la relación de los conceptos antagónicos de utopía y distopía.

Utopía y distopía con las tecnologías ahora se recrean mutuamente.

  • La tecnología ha permitido pasar de la utopía de un mundo mejor a la utopía de un ciudadano del universo.
  • La tecnología ha permitido pasar de la distopía de un mundo apocalíptico a la distopía de un mundo que busca nuevas conecciones.

Si pongo el ejemplo de la creación musical, podemos decir que cuando un músico crea una nueva música se va construyendo una utopía de un mundo más agradable. Y cuando las tecnologías irrumpen, esta utopía se consolida ya que las tecnologías facilitan la creación musical y además democratizan su difusión.

En el lado opuesto, sin música o sin orden de creación musical, hay una distopía. Pero cuando uso las tecnologías para que la música surja de procesos creativos, colectivos, donde cualquier persona pueda crear música en grupo, tenemos que lo que pueda ser una distopía, no lo es tanto.

Aquí es cuando toma fuerza la idea de que la música puede ser creada por varias personas combinando notas musicales de forma colectiva. Hemos llegado a una utopía de que la creación musical de una mente brillante se relaciona ahora con la distopía de un ejercicio combinatorial de creación musical colectiva.

En este sentido, ya no se confronta utopía con distopía, sino que se reconstruye su relación antagónica con una distinta. Puedo decir que si el pasado es el status quo de lo ya existente y probado, la utopía sería mantener ese orden, y lo nuevo será una distopía donde la tecnología construye nuevas relaciones incómodas hasta que las personas se acomoden a ellas.

Planteo, y me arriesgo mucho a decir que la innovación no es cambiar ociosamente los conceptos, sino a construir relaciones nuevas entre conceptos que se enriquezcan mutuamente. Por supuesto no dejo de lado que esto es gracias al uso de las tecnologías, pero donde ellas no son lo más relevante, sino que lo relevante es ver las nuevas relaciones.

Ante esto último quiero acotar que aquí veo la innovación en dos niveles.

  • En un primer nivel la innovación emerge del uso de las TIC como facilitadoras de la creación musical colectiva.
  • En un segundo nivel la innovación irrumpe rompiendo el orden en que el mundo se ordena o desordena por el propio uso de las TIC, entre la utopía de un mundo mejor gracias a las TIC y la distopía de un mundo donde las TIC han destruido el mundo, dando lugar a una utopía y una distopía que no se contraponen sino que operan en modos distintos, con una utopía de un orden ideal basada en relaciones estables y una distopía no negativa sino donde aparecen relaciones nuevas o de un nuevo orden.

Como en el ejemplo de la música, sí podemos hablar de la utopía basada en que una persona crea música y eso conduce a un grato mundo ideal, no excluye hablar de que podemos crear música de forma colectiva donde personas cualquiera (no necesariamente mentes brillantes) se unen y dan lugar a nuevas estructuras musicales, y, esto que podría ser un caos que conduzca a estructuras musicales no gratas o no conocidas, será una distopía de la búsqueda de nuevas estructuras.

 

3.3.- Innovación rompedora de relaciones socio-profesionales: la opinión del médico y la voz del paciente.

Antes cuando se tenía cita médica, era un acto importante. No sólo por las consecuencias médicas, sino porque muchas veces era un acto social. El médico era un ser superior, un sabio en algo desconocido, alguien que nos designaba nuestro futuro, un sabio que no se equivocaba.

Hoy es distinto. Sabemos del error médico en las operaciones y se publicitan listas negras de médicos. Listas que gracias a internet todos conocemos. Pero no interesa aquí tratar sobre la profesión médica, sino de cómo las personas podemos ser médicos.

Antes un médico tenía su sabiduría y su experiencia, y tenía su vademécum. Ahora existen bases de datos, sistemas expertos, o simplemente sistemas informáticos online que permiten a cualquier ‘hijo de vecino’ procurarse información médica.

Si bien no tengo conocimiento de que se hayan digitalizado los vademécum lo cual además requeriría que sean gratuitos, la propia internet es una forma de vademécum mundial.

Este acceso a información médica permite democratizar el acto de la relación paciente-médico.

Se dice que la innovación democratiza las relaciones de poder, pero más bien permite discutir, más o menos, con ciertas personas. Pero cuidado, esto no es nuevo, viene ocurriendo desde el primer registro humano en las cavernas.

Pero la información accesible por internet no es sólo formal. La nueva información que aparece en Internet ya no se limita a reportes sino que aparecen los consejos online, y de repente en Internet ahora tenemos miles de datos sobre dolencias, enfermedades, medicamentos, historias con médicos, quejas, errores, éxitos, etc.

Este tipo de situaciones incluye el riesgo de auto-medicarse pero no olvidemos que siempre vamos al médico cuando vemos que “ya la cosa duele mucho” y hemos pasado el momento crítico en que recurrimos al medicamento “recomendado” por un pariente o vecino, o que alguien nos dijo que “conocía a alguien con algo parecido”. Además, cuando decimos “ya pasará” desde ese momento nos auto-medicamos.

Salvo lo anterior que refleja una cruda realidad social, lo relevante es que las tecnologías han roto la relación de poder del médico que nos sublimaba con su conocimiento. Ahora antes del consejo del pariente “buscamos en internet”.

Gracias a esto último, la cita médica ya no es un espacio de relación de sublimación, sino un espacio donde vamos a compartir información, a debatir, a comparar información con el médico. Cuando esto no funciona, el médico podrá decir “bueno, si tanto sabe a qué viene” o “si mi opinión no es suficiente, podemos quedar hasta aquí”.

Ahora es cuando podemos decir “la innovación cambió las relaciones de poder“. Yo digo que cambió las relaciones socio-profesionales.

Hasta un antes no clarificado, el conocimiento daba poder, y fijaba estructuras sociales. Ahora el conocimiento es social, y por ende la estructura social se difumina y busca nuevas formas de fijar jerarquías de control. Esto ya lo estamos sintiendo, en un sentido mayor cuando se habla de e-xcluidos digitales y de incluidos digitales.

Pero hay otra relación que se dice innovadora. Con el tiempo el poder de la palabra ha cobrado fuerza y la información se ha vuelto valiosa. Así se han consolidado profesiones cuyos salarios son acordes a quien sabe ciertas cosas.

El título profesional permite tener conocimiento por el cual se paga más o menos. Pero como el conocimiento cambia y se hace obsoleto o desaparece, se ha requerido que las personas estén en continua formación y buscando nuevos títulos profesionales.

La innovación aparece en el sentido que se requieren empresas evolutivas, formas innovadoras de pensiones, formas alternativas de pagos profesionales, y simplemente formas de formación continua que faciliten el estudio en condiciones familiares, etarias, laborales y profesionales combinadas que las universidades no soportan actualmente.

Por último, sobre esta relación con el conocimiento que he destacado, acoto que el valor del conocimiento no lo fija el profesional o la profesión, sino que es el mercado quien fija el valor.

 

3.4.- Innovación como elección tecnológica: tecnología vieja y tecnología nueva.

Siempre hablamos de innovación cuando llega una tecnología nueva, pero muchas veces sólo es resultado de lo que se llama una elección tecnológica. Confundimos innovación con el resultado de una elección que es muchas veces comodidad que otra cosa.

La elección tecnológica distingue cuando una tecnología reemplaza a otra. Pero eso va atado de la suspicacia de si la nueva tecnología es mejor que la otra, o de si la nueva tecnología es claramente mejor pero su sostenimiento produce más complicaciones que cualquier otra.

Aparte, muchas veces la nueva tecnología va atada a que se tiene poca información de ella pero muchos rumores y creencias populares la avalan. Esto ocurre porque la elección tecnológica es social y se cree que la tecnología es una innovación porque algo irá mejor y porque se compara contra lo conocido.

Si es posible hablar de innovación en este caso cuando gestionamos el proceso de elección tecnológica. No creamos que esto es muy desconocido. El marketing de tecnologías trabaja la difusión y la inserción social de nuevas tecnologías hace tiempo, pero como proceso a incorporarse en los procesos de difusión de innovaciones al menos resulta novedoso.

 

4.- Conclusiones. 

La innovación desde un sentido crítico, etnometodológico y hermenéutico, permite reflexionar sobre varios aspectos que creo no son en sí mismo concluyentes, o al menos esa sería mi primera conclusión: concluir algo cuando se trate de la innovación es coartar la propia innovación. Esto se fundamenta en lo que dice la propia teoría bibliográfica y la propia vivencia académico-profesional, cuya síntesis marca la visión etnometodológica de este escrito: si la innovación es transformación y cambio, y recursiva en ella misma, definirla es coartarla.

Apuesto por una segunda conclusión. Cuando se trata de la innovación, las conclusiones son un grupo de ideas que actúa como una exhortación a dar más ideas. Esto es normal en cualquier conclusión, y más aún bajo un enfoque no positivista. La fuerza de esta conclusión se aprecia mejor cuando la innovación es tratada desde el sentido crítico de análisis. Aquí es donde veo con más claridad la importancia del sentido crítico del escrito que aporta una postura a mantener respecto de la innovación, y no solamente como una epistemología de investigación.

Y ahora expongo mi tercera conclusión. La innovación debe leerse hermenéuticamente en una continua doble circularidad hermenéutica. Esto permite siempre que no nos quedemos en el uso de la primera impresión del término innovación, sino en una segunda visión o aproximación que nos ayudará a salir del encierro de la comodidad del uso y así apostar por una evolución y crecimiento donde la innovación no es el fin, sino el medio y el instrumento.

Con estas conclusiones ahora me permito desplegar algunas ideas que ruego no se tomen como concluyentes.

  • Innovar la innovación es difícil. La innovación como concepto está en conflicto entre su origen de desarrollo y transformación para todos y cualquiera, versus su uso contemporáneo como una oportunidad regulada de cambio dentro de pautas y normas y estructuras económicas y políticas y de moda -como mínimo-.
  • Innovar el proceso de innovación no es evidente. El proceso de innovación se ha modelado en base a pautas surgidas del método científico y en ese sentido se ha parcelado su estudio entre economistas, científicos sociales, informáticos, etc. La innovación ha perdido de vista su sentido sintético y sinérgico, y su capacidad de revelarse ante ellos.
  • Innovar es evolucionar. Quien crea que cuando se consigue el ‘estatus’ de innovador se queda allí y sigue repitiendo discursos, está equivocado. La innovación es en sí misma un modelo de madurez no formal, donde se crece continuamente. No se trata sólo de ir de una innovación a otra, sino de aportar con cada innovación algo para ir al peldaño superior.
  • Innovar no es cualquier cosa. Está claro que llamamos innovación a muchas cosas que no lo son. Pero esto no debe verse como un problema, sino como algo natural, y, demás está decirlo, bienvenido sea este tipo de cosas, pues permite probar el concepto. Es importante que la innovación debe usarse de manera correcta, no para evitar banalizarlo, sino para enriquecerlo.

Pensar así permite ayudar a que no digamos frases confusas sobre lo que es o no una innovación. La consecuencia inmediata de esta forma de proceder es que puedo aportar real valor a la sociedad y no engañarnos ni engañar a las personas.

 

Bibliografía.

  • Denzin, N. y, Lincoln, Y. (1994). Handbook of qualitative research. California, Thousand Oaks: Sage.
  • Drucker, Peter. (1980). El Management del Futuro. Argentina. Editorial Sudamericana. 250 pp
  • Estay-Niculcar, Christian A.(2013). A lo largo de su #historia, la #innovación no siempre fue una cuestión positiva. Fecha de lectura: 29/4/2014, de http://www.christianestay.com/. Sitio web: http://www.christianestay.com/2013/12/a-lo-largo-de-su-historia-la-innovacion.html.
  • Estay-Niculcar, Christian A. (2014). Innovación y emprendimiento … (2013): resumen y conclusiones. Fecha de lectura: 31/1/2014, de http://www.christianestay.com/. Sitio web: http://www.christianestay.com/2014/01/emprendimiento-e-innovacion-2013.html.
  • Estay-Niculcar, Christian. (2007). Rigor y relevancia, perspectivas filosóficas y gestión de proyectos de Investigación-Acción en Sistemas de Información (Rigor and relevancy, philosophical perspectives and project management in Information Systems Action Research). PhD thesis.Universitat Internacional de Catalunya. Spain. Supervisor: Joan Antoni Pastor i Collado.
  • Estay-Niculcar, Christian. (2008). Aplicación del método Investigación-Acción bajo un enfoque de proyectos en una investigación longitudinal de procesos formativos de profesionales del área de tecnología y negocios: reflexiones metodológicas. Ms thesis. Universidad de León. Spain.
  • Myers, Michael. (2014). Qualitative Research in Information Systems. Fecha de Lectura: 29/4/2014, de Association for Information Systems. Sitio web: http://www.qual.auckland.ac.nz/
  • Schumpeter, Josep. (1978). Teoría del Desarrollo Económico. México. Fondo de Cultura Económica. 255 pp.

** Origen imagen: http://comunidad.iebschool.com/juanpablogobbi/files/2014/05/innovacion1.jpg

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