Christian A. Estay-Niculcar's research blog

Espacio de reflexión personal dedicado a la investigación aplicada cuando se vincula la ciencia proyectual con la disciplina informática, y se aplican al desarrollo de las personas y de la gestión empresarial.

Los #sistemas de un #proyecto (1998)

ABSTRACT

The systems approach has been used to study any problems. In this paper, we recognize the importance of this approach and we use it in Projects Enginnering. We develop the Project idea as the ‘Projecting Process’ (the operation) and the ‘Object Projected’ (the result); both elements understood as a solution to a conflict, obtaining the action that convey, potentially, to the Project. In this discution, both elements are exposed like Systems. The ‘Projecting Process’ System we analyze epistemologically (with an organizational intention that guide the actions that seek to resolve the conflict); and methodologically (as the Operation Project, the structure of the system). The ‘Object Projected’ System is the System obtained as answer to the conflict and is generated by the ‘Projecting Process’ System. We complete this paper, reviewing the development of systems approach to recognize its epistemological and ontological foundations. With this, we propose this thinking as a conceptual base to study, to define, to recognize and to represent the ‘Projecting Process’ and the ‘Object Projected’ as Real Systems using Representational Systems.

Paper original en:

  • Estay, Christian; y, Blasco, Jaume. (1998). Los Sistemas de un Proyecto. Co-autor Jaume Blasco. Proceedings IV International Congress of Project Engineering. AB-12. Muñoz, Ayuso; y Peña Acevedo, A. (eds.) Departamento de Ingeniería Rural de la Universidad de Córdoba (edita). Córdoba, España. Octubre 7-9. p. 30 y CD-ROM. ISBN: 84-600-9490-1, pp. 175-184.

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INTRODUCCIÓN

El pensamiento sistémico ha aportado a la observación del mundo una visión que permite reconocer las relaciones entre objetos de la realidad. Su uso se ha extendido a diversos ámbitos de la vida diaria, siendo el Ámbito de Proyectos uno de ellos.

Expandiendo la noción de lo que es un Proyecto, llevamos adelante la idea que un Proyecto conjuga un Proyectar y un Proyectado, los cuales vemos como Sistemas. A continuación hacemos una revisión al campo de los Sistemas en materias epistemo­lógicas y ontológicas con el fin de mostrar como se conocen y como se describen. Con esto mostramos que los seres humanos solamente pueden ver aquellos objetos para los cuales se está preparado o entrenado para ver. De esta manera presentamos una base conceptual de Sistemas que permite estudiar, definir, reconocer y representar el Proyectar y el Proyectado como Sistemas Reales mediante el uso de Sistemas de Representación.

Por último agregamos las conclusiones y las referencias utilizadas.

VISIÓN DE PROYECTOS

Revisando la literatura vemos que el término ‘Proyecto’, evidentemente de Ingeniería, aparece como un todo, un concepto con el cual se identifica un objeto, objeto que es afectado por una serie de factores y relaciones. Sin embargo, nuestra propuesta reestructura esta visión, viendo el Proyecto como una acción que compromete un Proyectar y un resultado de esta última: un Proyectado.

Teniendo en mente lo anterior, se presenta preliminarmente un breve resumen de algunos aspectos encontrados en la literatura sobre el Ámbito de Proyectos para, posteriormente, exponer el Proyectar y el Proyectado, como ideas que pasan a ser nuestras definiciones de trabajo.

Revisando la teoría

Haciendo una exégesis (Asimow, 1968; Blasco, 1991; Bond, 1996; Cos, 1990, 1995; Gómez-Senent y Chiner, 1988; Hubka y Eder, 1988, 1992; Roqueta, 1991) de lo que es un Proyecto de Ingeniería, vemos la recurrencia de una serie de elementos, que organizamos alrededor de dos visiones: una interior y otra exterior.

La visión interior

La visión interior alude al Proyecto en su operar interno. Así tenemos que con el término ‘Proyecto’, se indica un conjunto coherente, ordenado y estructurado de actividades. Tales actividades se considera que hacen uso de diversos recursos con el fin de lograr la obtención de un resultado, un producto, como res­puesta a una serie de requisitos recibidos exógenamente.

La visión exterior

La visión exterior ve el Proyecto como un proceso relacionado con el ambiente, con el entorno, con el cual se relaciona de diversas maneras Estas relaciones las mostramos de forma sintetizada en la Fig. 1: El Proyecto y el Entorno, donde se muestran algunas entradas, salidas y factores ambientales. Sin hacer una análisis bibliográfico de como tales relaciones son presentadas por cada autor, aquí las exponemos como determinantes organizaciones de lo que se entiende por Proyecto como un todo. El sentido de ver el Proyecto como un todo, nos permite mostrar claramente la confusión de Proyecto como las actividades de gestión y construcción; y Proyecto como el resultado.

El Proyecto y el Entorno - (c) Christian A. Estay-Niculcar

El Proyecto y el Entorno – (c) Christian A. Estay-Niculcar

Los determinantes del Proyecto

Diversas relaciones se establecen entre el exterior y el Proyecto, relaciones que esencialmente son determinantes en su evolución o vida. Haciendo una síntesis, proponemos que tales relaciones, como flujos, se agrupen alrededor de cuatro determinantes (Acevedo, 1992) para un Proyecto. Estos cuatro determinantes son: Agentes Económicos y Sociales, Recursos, Necesidades, y Ambiente.

El resultado del Proyecto

En los resultados del Proyecto tenemos el producto como respuesta a la necesidad, por ejemplo, máqui­nas, piezas, documentos, elementos semielaborados, etc.; y como producto de la operación, documentación que muestra la historia, evolución, criterios usados, etc. Documentado o no, se encuentra conocimiento (nuevo), peticiones al medio, etc. Relacionado o no al producto, existirán desechos de diversa naturaleza.

EL PROYECTO

De la revisión literaria hemos podido apreciar que en general un ‘Proyecto’ involucra, implica, considera, alude, intenciona, una actividad del ser humano donde se conjuga una Intención con un resultado, los cuales, en lo general, se confunden. En consecuencia introduciremos aquí una serie de elementos concep­tuales útiles a nuestro desarrollo posterior: Conflicto, Proyectar y Proyectado.

El Conflicto como origen del Proyecto

El ser humano desenvuelve su cotidianeidad en un mundo con el cual interactúa, sean máquinas, anima­les, plantas, personas, instituciones, etc. En este desenvolvimiento el hombre/mujer intenta estar a gusto, vivir grato, desarrollarse como persona, y como miembro de una comunidad. Sin embargo ocurren situa­ciones o hay casos, incluso temporalmente y geográficamente determinables, en que esta sensación de comodidad no existe.

Podemos decir entonces que cuando se percibe la incomodidad, la disconformidad se hace presente, el desagrado toma cuerpo, el ‘no me gusta’ surge patente, la empatía con lo que ofrece el medio se rompe, se detecta una alienación y empieza la crítica, la intolerancia con ciertas condiciones cobra fuerza, el acuerdo con lo exterior sufre trastornos, se reduce la adhesión con ciertas condiciones ambientales, la relación persona-medio se pauperiza, se discrepa en el discurso diario, etc.

El Conflicto

El Conflicto surge por la situación que genera desagrado y produce tensión, ansiedad, entre el medio y el yo. El Conflicto se materializa por los continuos desajustes entre la persona y el medio, con resultados evidentemente inco­modantes en una y otra parte; incomodantes en cuanto no son del confort, del agrado esperado.

Si situa­mos a la persona como foco de atención, entonces diremos que el Conflicto es la disconformidad entre el yo con lo que hay afuera. En este orden de cosas, decimos que se manifiesta un estado de cosas con las que no es­tamos conformes y decidimos actuar: hacer algo, desde la perspectiva absolutamente personal que el Conflicto debe resolverse.

Empero, la decisión de actuar implica analizar, al menos, aspectos relacionados con que:

  • se vislumbren posibilidades de solución;
  • el Conflicto no se da en el plano de una tautología existencial;
  • haya motivación, energía;
  • hayan ganas de hacer y actuar.

Si tales aspectos se manifiestan en general, la acción se materializa en el Proyecto.

Acerca del Proyecto

Considerando en general que en un Proyecto se manifiesta una serie de operaciones para conseguir un re­sultado concreto, por Proyecto entenderemos dos cosas a la vez: (1) la operación Proyecto, o Proyectar; y, (2) el resultado de un Proyecto, o Proyectado.

El Proyectar

Proyectar es la Ejecución del Proyecto. Esto lo podemos ver en un sentido teleológico y en un sentido metodológico.

En lo teleológico, es la acción extendida del hombre/mujer con una Intención:

  • Intención que quiere la resolución del Conflicto entre la disconformidad del ser hu­mano con el exterior, para el caso particular en un momento y lugar determinado;
  • Intención que como idea es una suerte de Aleph donde al parecer se conjuga toda la naturaleza del conflicto con todas sus posibilidades e imposibilidades de solución;
  • Intención que da un sentido a la acción de resolver en el contexto del Conflicto y de la Intención misma;
  • Intención que es el pasar del deseo al logro; e,
  • Intención que lleva al Proyectar a preparar y planear un Sistema para resolver el Conflicto en el futuro; a que se plantee como una estrategia para desenvolverse en el futuro buscando un objetivo.

En lo metodológico es lo que se está haciendo, ejecutando, como un conjunto ordenado de actividades con una finalidad, una Intención. Es la Operación Proyecto. Tales actividades comienzan cuando se plantea el Conflicto y terminan cuando el Proyectado está operando normalmente, vale decir, ha re­suelto el Conflicto sin generar otros, ni ampliar el actual. Es la operación que reifica la Intención en un Proyectado. Como acción, es un emprender y un compromiso con el futuro, futuro que se proyecta y se busca como lograrlo.

El Proyectado

El Proyectado será lo obtenido del Proyectar. En esencia se puede ver como:

  • 1. una unidad fáctica, o sea una unidad cultural con un cuerpo material bien estructurado compuesto por uno o varios artefactos con sus funciones;
  • 2. un Sistema que:
    • 2.1. resuelve de la mejor manera posible el Conflicto;
    • 2.2. se adjetiviza como artificial diseñado casi independiente;
    • 2.3. sirve a la Intención recibida, la cual le otorga una finalidad en cuanto razón teleo­lógica;
    • 2.4. un órgano exosomático, instrumento del ser humano, que modifica el exterior, al alterar la relación con el medio, al independizar, aislar, a la persona de las variaciones del medio por:
      • 2.4.1. un alejamiento con la evolución; y/o,
      • 2.4.2. una modificación del medio cercano.

Así, Proyecto en lo general será cambiar el orden de cosas según nuestros pareceres. Con el Proyecto interve­nimos, o pretendemos intervenir, en el orden de las cosas, de lo que hay fuera, intentando elaborar un ar­tefacto cuyo funcionamiento  permita resolver el Conflicto. En consecuencia, el Proyecto es la evolución voluntaria y dirigida de cosas con un objetivo: resolver el Conflicto mediante un Proyectado. Por el contrario, sin Proyec­tado, estamos en presencia de un Proyecto fallido.

Por consiguiente, Proyecto será entendido como Proyectar y Proyectado, ambos a la vez, cuyo uso será en sinónimo con cada uno de ellos, pero donde Proyectar y Proyectado no son sinónimos entre sí. De ahora en adelante hablaremos de Pro­yecto cuando nos refiramos a cosas generales, mientras hablaremos de Proyectar y Proyectado en los ca­sos específicos.

VISIÓN DE SISTEMAS

En la sección previa apostamos explícitamente por asumir que el Proyectado es un Sistema, y que es Proyectar un Sistema para el desarrollo de otros Sistemas. Con el fin de lograr una mayor comprensión de la propuesta que llevamos adelante, en esta sección hablaremos de lo que es un Sistema, destacando los elementos que nos son de utilidad.

A continuación hablaremos del enfoque de Sistemas y de Teoría de Sistemas, el concepto, y desarrollos posteriores ligados a la noción de Sistema.

El Enfoque y la Teoría

Por una parte el Enfoque de Sistemas permitió reconocer que en lo cotidiano conocemos el mundo en base a Sistemas. Por otra parte, la necesidad de resolver problemas complejos, o irresolubles desde la perspectiva analítica, llevó a plantear y ver que hay soluciones que se pueden encontrar mediante la analogía, el (iso|homo)morfismo. De esta manera la Teoría de Sistemas proveyó todo el arsenal conceptual para abstraer de la realidad Sistemas y establecer similitudes entre ellos.

El Concepto

La definición en general señala que un Sistema es ‘un conjunto de elementos organizados con una finali­dad’ (Bertalanffy, 1982). Pero esta visión de Sistemas corresponde a la primera visión dada por Bertalanffy. Desde entonces mucha tinta ha corrido respecto de que es en esencia un Sis­tema. Pero lo anterior no necesariamente demuestra debilidad del concepto, sino que, por el contrario, es muestra de una flexibilidad que le ha otorgado al concepto un uso masivo.

Desarrollos posteriores

Desarrollos posteriores han ligado el término ‘Sistema’ a aspectos relacionados con la Ciencia de la Administración, al usarse como metáfora organizacional, hasta llegar a los trabajos en la Teoría de los Sistemas Sociales de Luhmann (1996). Otros trabajos tienen que ver con la segunda cibernética, y la autopoiésis, con lo cual se consolida la figura que un Sistema posee una Organización cerrada y una Estructura ¾situada temporalmente y geográficamente¾ abierta.

Epistemología y Ontología de Sistemas

Independiente de la evolución del término ‘Sistema’, no hay que desconocer que permitió concebir un mundo de Sistemas: aportando un nuevo con­cepto al mundo diario o, en otras palabras, un sustantivo para denotar cosas.

Viendo esta pluriconcepción asociativa y conscientes del hecho que un Sistema es algo difuso, nos remi­tiremos a la Filosofía de Sistemas, revisando sus aspectos epistemológicos y ontológicos.

Epistemología y Ontología

Para comprender como conocemos el mundo nos remitiremos a la Biología del Conocimiento haciendo uso de los trabajos de Maturana y Varela (1990), y a conceptos relacio­nados con la filosofía del Lenguaje (ver Lyons, 1993, para una síntesis y, Flores y Winograd, 1989, para una aplicación).

La Epistemología se concentra en intentar conocer como conocer, tanto en sus presupuestos como en la forma de obtenerla; Se pregunta: ¿cómo conocemos el mundo?, ¿cuál es la relación entre investiga­dor e investigado?.

La Ontología, se plantea cuestiones básicas sobre la naturaleza de la realidad.

Siguiendo a Maturana y Varela vemos que el proceso cognoscitivo involucra un camino explicativo que se configura en la ontología y epistemología de un observador. Este camino explicativo es el camino de las ontologías constitutivas ya que en ellas no tienen cabida los asuntos trascendentales, cuya existencia escapa a la percepción del ser humano. En este camino no existe un único universo, sino un universo del observador. Con este planteamiento, el conocer efectivo se hace siguiendo dos momentos de distinción, el primero que permite romper la ceguera del observador y detectar ‘algo’, y un segundo donde se comienza a caracterizar ese algo. Esta caracterización se manifiesta gracias a la socialización del observador en el lenguaje que le permite interactuar con otros observadores y así generar acciones que le permiten recorrer otros universos.

Epistemología de Sistemas

En lo específico, Boulding (en Pérez y Pino, 1992) señala que la Epistemología de Sistemas es “ver el todo y sus relaciones como una manera o perspectiva.”

Lo epistemológico debemos verlo como la relación intersubjetiva que se plantea entre observador y observado, ya que la construcción del mundo se logra siguiendo el conocimiento preexistente, lo que permite y genera nuevas concepciones. Asimismo se conoce realizando operaciones de composición y descomposición de fenómenos que pueden ser vistos como unidades simples y compuestas. Estas operaciones ocurren en el segundo momento de distinción. Así se conoce sólo lo que se puede conocer y se puede describir en el lenguaje.

Ontología de Sistemas

En lo particular, Boulding (en Pérez y Pino, 1992) señala que la Ontología de Sistemas es “el estudio de la conceptualización de los Sistemas (qué se entiende por Sistemas y cómo estos son concebidos en los diferentes niveles del mundo de la observación).” Para hablar de ontología, nos referiremos a los Sistemas como se conciben en el uso. Siguiendo su uso, vemos que el término sistema alude a diversos referentes. En este sentido entenderemos Sistema como un signo que define algo, su significado tradicional, y que posee varios significantes debido a su uso histórico.

CLASIFICACIÓN DE SISTEMAS

En este devenir de identificar Sistemas, esencialmente significantes, se ha llegado a producir una plétora de tipos de Sistemas que se han intentado clasificar. Aquí mostramos dos clasificaciones que son de nuestro interés.

Los Sistemas Reales

Una primera clasificación conveniente a este trabajo, es aquella que identifica Sistemas como fenómenos materialmente percibi­dos como algo real y existente. Tal clasificación identifica dos tipos de Sistemas Reales: Sistemas Artificiales y Sistemas Naturales (ver Fig 2: Sistemas Reales). Así:

  • i. en los Sistemas Reales Naturales, por simplicidad Sistemas Naturales, se ubican los Sistemas propios de la naturaleza, que comprenden aspectos de la botánica, la geografía, la biología, etc. -en estos casos la in­tencionalidad proviene desde el Sistema-; y,
  • ii. en los Sistemas Reales Artificiales, por simplicidad Sistemas Artificiales, tienen cabida todos los Siste­mas construidos por la mano o acción del hombre/mujer, léase, un Sistema de tracción, o un Sistema po­lítico-en estos casos la intencionalidad proviene desde el exterior-.
Sistemas Reales

Sistemas Reales

Los Sistemas de Representación

Una segunda clasificación de Sistemas útil a nuestro trabajo es aquella concerniente con los Sistemas como descriptores del mundo. Así mos­tramos la clasificación de la Fig. 3: Sistemas de Repre­senta­ción, donde apreciamos la existencia de dos tipos de Sistemas, entendidos como modelos: Sistemas de Representación Gráficos y Sistemas de Re­presentación Lógico-Matemáticos.

Este tipo de Sistemas permite construir principal­mente estructuras visuales, las cuales denotan la organización de otros fenómenos. En sentido muy amplio, estas estructuras vi­suales son esquemas de signos que hacen al fenómeno visible, con la salvedad que el esquema que les engloba no es necesariamente el Sistema del mundo real, sino alguno de sus significados. Así:

  • i. en los Sistemas de Representación Gráficos, por simplicidad Sistemas Gráficos, ubi­caremos todos los Sistemas que permiten describir en términos de símbolos, íconos, figuras, los rasgos de un fenómeno; y,
  • ii. en los Sistemas de Representación Lógico-Matemáticos, por simplicidad Sistemas Lógico-Matemáticos, consideraremos todos los Sistemas que, como constructos intelectuales, elaboran descripciones de algún fenómeno haciendo uso de relaciones matemáticas y relaciones lógico-deductivas.

Sistemas Reales y de Representación

Ambas clasificaciones o tipologías no deben verse como aisladas, sino como complementarias. En este caso mostramos dos formas de complementarse: (a) cruzar ambas tipologías de Sistemas, lo cual genera cuatro tipos de Sistemas; y, (b) que una tipología cubra a la otra.

a. Al cruzar entre sí las tipologías tenemos la siguiente combinación de sistemas:

  • Sistema artificial-gráfico;
  • Sistema artificial-matemático;
  • Sistema natural-gráfico; y,
  • Sistema natural-matemático.

De estos pares podemos decir:

  • el par artificial-gráfico referirá a Sistemas Reales creados por el ser humano para describir fenómenos en términos de figuras gráficas o símbolos (la escritura es uno de ellos);
  • el par artificial-matemático referirá a Sistemas Reales creados por el ser humano para describir fenómenos en términos de relaciones matemáticas y reglas lógico-de­ductivas (las matemáticas son uno de ellos); y,
  • las combinaciones natural-gráfico y natural-matemático comprenderían Sistemas generados por la naturaleza para describir fenómenos.

b. Por otro lado, tenemos que una tipología puede servir a la otra. En este caso tenemos Sistemas Reales que ‘usan’ Sistemas de Representación, y Sistemas de Representación que ‘representan’ Sistemas Reales. En el contexto de este trabajo entonces podemos hablar de:

  • Sistemas Reales Artificiales que usan Sistemas de Representación, como lo sería el Sistema Proyectar que estudia, entre otras cosas, el Sistema Proyectado en base a modelos; y,
  • Sistemas de Representación que ‘representan’ Sistemas Reales, como los modelos que permiten definir, reconocer y representar el Sistema Proyectado, en cuanto Sistema Real Artificial.

Resumen a este apartado

Hemos visto que los Sistemas han adquirido diversos significantes en la historia al observar el uso que se hace del término, siguiendo sus bases epistemológicas y ontológicas, con lo cual destacamos que los observadores construyen su mundo en base a lo que les acontezca en su vida, entendido como la capacidad de ver. Con esto en mente los Sistemas se presentan como un instrumento conceptual útil a los proyectistas.

Considerando que elaborar modelos de las cosas depende depende tanto de que se sepa lo que es, como de si es capaz de describirlo, planteamos tipos de Sistemas a representar y de representación. Esto último con el fin de reconocer que todo proyectista no sólo necesita saber que es un Sistema, sino que debe poseer herramientas para conceptualizarlos, conformarlos y configurarlos. Por tanto, es materia aparte referirnos a la integración de Proyectar y Proyectado con Sistema, con lo cual proseguir hacia la construcción de los proyec­tados.

CONCLUSIONES

Es importante la distinción de Proyectar y Proyectado en el contexto de Proyectos, por cuanto identifica sus dos instancias sustanciales: Ejecución y Resultado, obligando a ser precisos cuando se habla en uno u otro sentido. Además, el uso de sistemas permite tratar Proyectar y Proyectado como Sistemas, que unido a la categorización de Sistemas Reales y Sistemas de Representación, permite mostrarlos como Sistemas Reales Artificiales, donde uno da cuenta del otro en base a Sistemas de Representación. Por tanto, considerando lo anterior, Sistemas es una base conceptual que aporta al proyectista un instrumento teórico y de representación para tratar la organización y la estructura del Proyectar y el Proyectado.

REFERENCIAS

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